sábado 29 de agosto de 2009

FICCIONES DE UN HOMBRE QUE ESTÁ SOLO


Mi sueño empieza esa noche, la noche del hombre viejo acostado- tirado- en el suelo.
La luz se apaga, se cierra una puerta. Gira la llave una, dos, tres, cuatro veces. El hombre de repente no es más, no es más que un amasijo de nada.
Los ojos se llenan de lágrimas, y sueltan en esa noche la pena acumulada en setenta años de hombría.
Los labios, temblorosos, no dejan de sollozar el nombre de ella, de Aurora.
El hombre caído, tirado, abatido se hunde en la tristeza, y se hunde literalmente; respira, solloza y el suelo se vence encerrándole en un pozo. Porque Aurora se fue, Aurora se acaba de ir y él ahora qué hace… ni siquiera sabe hacerse un café como la gente.
Y cómo va a hacer un café, siendo un chico de ocho años que llora la muerte de su mama, qué va a saber él, si ni siquiera alcanza la hornalla.
Una lágrima descomunal se desliza por su cara y cae, y se empieza a llenar el pozo, y lo empieza a ahogar a ese hombre viejo que tiembla como niño. Pero a él qué le importa, qué le va a importar, si su hermano le acaba de romper el triciclo nuevo, si Julita acaba de dejarlo porque dice que él no la quiere y nunca la quiso.
Es que ya no hay ni triciclo ni Julita ni mamá ni veranos soleados con los amigos; a él qué le importa si se muere ahí mismo en el pozo. ¿Para qué tratar de no ahogarse si tampoco hay Aurora para que le haga el café?
Pero hete aquí que no se ahoga, no, entonces abre los ojos para ver qué pasa que uno ni siquiera puede morirse tranquilo estos días. Y ve que lo que pasa es ese vacío que tiene en el pecho, ahí donde van el corazón y el alma. Ese vacío, más negro que la casa a oscuras, se está tragando el agua; hace lo que hacen todos los vacíos, tratar de llenarse. No es que sean malos, como dicen por ahí, nomás que no les gusta estar solos.
Y bueno, que le vamos a hacer, si no es de ahogo va a ser de otra cosa, porque el pozo del suelo está tan profundo que ni loco puede salirse … mejor quedarse quieto tirado extrañándola a Aurora, que era más buena y que hacía ese café tan rico…
Al rato escucha un tictac insistente y ve, como en las películas, como le pasa la vida:
Ve los veranos en el campo, ve el colegio y los amigos, la ve a la Julita, y a su papá cuando se moría, y después su mama que se había muerto antes, y los ve a sus compañeros pasar de grado y el que se quedaba… ve ese verano trabajando en la finca del tío, ve las fogatas a la noche y ve la casa de Marita, en donde la conoció a Aurora.
Ya ve el casamiento, las vacaciones y los desayunos con Aurora, todos con café como a él le gusta... y después la ve perderse de a poquito, como si se estuviera yendo antes de tiempo, y después ve cuando se va en serio, que lo deja solo en la casa, sin saber hacer ni un café. Y ya pasaron cuántos años, como diez, y él sigue pensando en Aurora y su pelo suave, Aurora que cocinaba, Aurora queriéndolo y dándole un beso.
Y se quiere dormir para soñar con cuando eran jóvenes y estaban los dos y dejaban los chicos para más adelante, porque todavía había tiempo… pero no puede dormirse, no, porque está borracho y se siente mal y tiene insomnio, y se quiere morir ahí mismo porque se marea y no sabe qué le pasó al triciclo que está todo roto.
Y mira de nuevo el techo porque no se va a poder dormir y ve su vida y ve que le faltan cosas, le faltan los ojos de Aurora cuando era chica y lo quería tanto, le falta la Julita que cantaba tan lindo, le falta Aurora que le cosía los pantalones y que hacía ese café tan rico, le falta su mama para que le dé un beso, le faltan su triciclo y su hermano Hernán, que lo rompió… le faltan cuántas cosas más… Sólo le quedan sus recuerdos y su soledad, que hace que le duelan tanto…
Debería haber fumado un poco más así se moría más rápido, así no se quedaba tan solo como el agujero negro y vacío que tiene en el pecho…
Es casi hora de que salga el sol, está por ser la mañana, y cuando haya salido el sol y sea de mañana se va a tener que poner de nuevo la máscara de la hombría… que es tan rígida…

1 comentarios:

Anónimo dijo...

me encantó carulita.. muy mucho... si que si
me parece q abelardo te empezó a dar vueltas no? jeje...
te tengo q pasar algo q escribí yo ayer.. es más, ya te lo mando x mail :P
coni