no saben hablarte en otro tono, así que te murmuran palabras amarillas mientras te miran absortos admirados y de cerca, bien de cerca. te sonríen, porque a eso se acostumbraron, y en general te obsequian con una risa como cascada.
los ojos aprendieron a quererte, aprendieron a adorarte, entonces eso hacen; un amor tácito, amor regalado y fácil, casi poco interesante de tan fascinado y constante. qué le vas a hacer, son ojos engatusados, ojos pestañudos que se abren y cierran y se abren y cierran y siempre te ven a vos, estén abiertos o cerrados te ven a vos.
si tan sólo me dijeras que hacés algo con eso te explicaría cómo sé tantas cosas, pero como vos no decís yo no explico, no, no te voy a contar cómo sé que los ojos te miran de cerca y te muestran todos los dientes, ni que se acuerdan de vos cuando hace frío. así como tampoco te voy a decir que te están odiando con esta sonrisa que te regalo ahora.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada